




La principal materia prima de nuestros rones, es la caña de azúcar cubana, una de las de mejor calidad
en el mundo, y que se suministra a los centrales azucareros directamente desde los campos.
La caña de azúcar se muele y se obtienen sus jugos que pasan a la cocción hasta la evaporación parcial
del agua dando como resultado la obtención del azúcar y de la melaza o también conocida como mieles de caña.
Una vez en las destilerías, la melaza obtenida se deposita en grandes depósitos, se disuelve en agua
y se somete a un proceso de fermentación, mediante la adición de la levadura que ataca los azúcares
transformándolos en alcohol.
“ Así, con tierra, fuego y tiempo,
destilamos el alma de nuestro ron ” ,

Nuestra primera gran fortaleza, proviene de la ineficiencia en la industria azucarera.
La melaza a partir de la cual se elabora nuestro ron, es muy rica en azúcares, y esto propicia
que los alcoholes que se obtienen de la fermentación son finos y extrafinos de gran calidad.
Ese líquido sube a las columnas de destilación, donde aumentan la fuerza alcohólica, y es aquí
donde nace el aguardiente natural y fresco cubano a 95,5º-95,6º.
En Cuba existen 3 grandes destilerías, ubicadas en el Occidente, Centro y Oriente del país;
en las que de manera rigurosa se supervisa la calidad de los alcoholes obtenidos para
su posterior suministro a las distintas bodegas roneras las cuales en función de la marca
continuarán los procesos de añejamiento y blending, ambos procesos serán los que marcarán
la diferencia. Este suministro controlado y centralizado ofrece la garantía de contar con
alcoholes y aguardientes únicos y de muy alta calidad.
En nuestra bodega, a día hoy para eliminar las impurezas y propiedades no deseadas,
se continúa filtrando los alcoholes, aguardientes y rones con carbón vegetal activado
RAK-0,8 como antaño; siendo también ésta una importante fortaleza.
Una vez en nuestra bodega, los alcoholes y aguardiente joven obtenidos a partir de la
fermentación y destilación, se depositan en barriles de roble blanco americano con
una pasada de whisky, estratégicamente colocados según la altura y ventilación de la
bodega.
El producto conseguido como aguardiente estaría listo para ser bebido, aunque su papel
principal será el de pasar a formar parte como base de los posteriores procesos de
añejamiento y blending junto con caldos envejecidos de distintos añadas, dando paso
a la cuidada elaboración de nuestros rones.
En el proceso de añejamiento de los rones Legendario se respeta fielmente la tradición
desde 1946. En la primera etapa se emplean barricas más pequeñas y jóvenes, que trasladarán
el tanino de forma vigorosa al producto, a medida que las distintas etapas de envejecimiento se
suceden en función del producto que deseamos obtener, los caldos se mueven a barricas con
mayor capacidad y más cansadas, las cuales trasladarán al producto el tanino de la madera
de forma más suave que le conferirán redondez y cualidades organolépticas únicas.

Legendario conserva la tradición de filtrar su ron con carbón activado y envejecerlo
en barricas de roble estratégicamente ubicadas en la bodega. Además, reactivan las
barricas más antiguas aplicando fuego en su interior.
Elaboramos nuestros rones con materias primas cubanas y con el agua de nuestro
origen. Hoy somos la única marca que logra el mismo sabor en cualquier parte del
mundo.
El añejamiento de los rones Legendario sigue la tradición de 1946. Comienza en
barricas pequeñas y jóvenes, que aportan mayor intensidad, y continúa en barricas
con mayor capacidad y más cansadas, que proporcionan suavidad y redondez. En los
productos premium, las bases se hidratan con agua desmineralizada y vuelven a
añejarse para completar el proceso.
Durante el periodo de añejamiento, pagamos el “Impuesto de los ángeles”
como símbolo de calidad y tradición.
Nuestra excelencia requiere del experto oficio de Maestro ronero cubano, un
alquimista que con el blending y sus finos sentidos del gusto y del olfato logra
rones distintos.

Elaborar un ron Legendario; es “ Alta Costura ” , hecha a medida,
sin prisas, confeccionados por manos artesanas y con los más exclusivos materiales.






La principal materia prima de nuestros
rones, es la caña de azúcar cubana, una
de las de mejor calidad en el mundo, y
que se suministra a los centrales
azucareros directamente desde los
campos.
La caña de azúcar se muele y se obtienen
sus jugos que pasan a la cocción hasta la
evaporación parcial del agua dando como
resultado la obtención del azúcar y de la
melaza o también conocida como mieles
de caña.
Una vez en las destilerías, la melaza
obtenida se deposita en grandes depósitos,
se disuelve en agua y se somete a un
proceso de fermentación, mediante la
adición de la levadura que ataca los
azúcares transformándolos en alcohol.
“ Así, con tierra, fuego y tiempo,
destilamos el alma de nuestro ron ” ,



Nuestra primera gran fortaleza, proviene
de la ineficiencia en la industria azucarera.
La melaza a partir de la cual se elabora
nuestro ron, es muy rica en azúcares,
y esto propicia que los alcoholes que se
obtienen de la fermentación son finos y
extrafinos de gran calidad.
Ese líquido sube a las columnas de
destilación, donde aumentan la fuerza
alcohólica, y es aquí donde nace el
aguardiente natural y fresco cubano
a 95,5º-95,6º.
En Cuba existen 3 grandes destilerías,
ubicadas en el Occidente, Centro y
Oriente del país; en las que de manera
rigurosa se supervisa la calidad de los
alcoholes obtenidos para su posterior
suministro a las distintas bodegas
roneras las cuales en función de la
marca continuarán los procesos de
añejamiento y blending, ambos
procesos serán los que marcarán la
diferencia. Este suministro controlado y
centralizado ofrece la garantía de contar
con alcoholes y aguardientes únicos y
de muy alta calidad.
En nuestra bodega, a día hoy para eliminar
las impurezas y propiedades no deseadas,
se continúa filtrando los alcoholes,
aguardientes y rones con carbón vegetal
activado RAK-0,8 como antaño; siendo
también ésta una importante fortaleza.
Una vez en nuestra bodega, los alcoholes y
aguardiente joven obtenidos a partir de la
fermentación y destilación, se depositan
en barriles de roble blanco americano con
una pasada de whisky, estratégicamente
colocados según la altura y ventilación de
la bodega.

El producto conseguido como aguardiente
estaría listo para ser bebido, aunque su
papel principal será el de pasar a formar
parte como base de los posteriores
procesos de añejamiento y blending junto
con caldos envejecidos de distintos
añadas, dando paso a la cuidada
elaboración de nuestros rones.
En el proceso de añejamiento de los rones
Legendario se respeta fielmente la
tradición desde 1946. En la primera
etapa se emplean barricas más pequeñas
y jóvenes, que trasladarán el tanino de
forma vigorosa al producto, a medida que
las distintas etapas de envejecimiento se
suceden en función del producto que
deseamos obtener, los caldos se mueven
a barricas con mayor capacidad y más
cansadas, las cuales trasladarán
al producto el tanino de la madera de
forma más suave que le conferirán
redondez y cualidades organolépticas
únicas.



En nuestra bodega, aún hoy en día,
“reactivamos” las barricas más
antiguas, esto se consigue aplicándoles
fuego en su interior, para posteriormente
raspar la superficie quemada que abre
nuevamente los poros de la madera. De esta
manera moldeamos el paso del tanino al
producto a la vez que conseguimos
prolongar la vida de la barrica y la
sostenibilidad de las producciones.
En las etapas finales del reposo de las bases
añejas destinadas a productos premium,
dichas bases se hidratan con agua
desmineralizada y se ponen nuevamente a
añejar. Los rones Legendario se elaboran
100% con materias primas cubanas y con
el agua de nuestro origen, siendo a día de
hoy la única marca que sus rones tienen el
mismo sabor en cualquier parte del mundo,
y esta es una gran fortaleza que nos define
y nos distingue.
Durante el periodo de añejamiento,
pagamos el “Impuesto de los ángeles”;
ya que así lo requiere el compromiso con la
tradición.
El producto en barrica con el paso de los
años evapora, cuanto más tiempo duerma
el producto en barrica, más evapora y más
alto es el impuesto a pagar. Anualmente
oscila entre un 8 y un 13% en función de las
condiciones climatológicas; de ahí que el
producto final sea indiscutiblemente más
valioso y exquisito.
Tenemos productos muy exclusivos en
nuestro portfolio que se han sometido
hasta cuatro etapas de añejamiento en
barricas, de hasta 1500 litros y con más de
40 años de explotación.
Para obtener la excelencia, se requiere el
experto oficio del Maestro del ron cubano,
es un alquimista quien, guiado por sus finos
sentidos del gusto y del olfato, logra
conseguir los distintos rones a partir de la
conservación de los más antiguos caldos
aguardientes y rones bases; así como del
arte, y el talento al combinarlos, en un
meticuloso proceso de mezclas y nuevos
añejamientos, a esta labor se le conoce con
el nombre de BLENDING.
Nuestro Maestro Ronero deja añejar sus
creaciones de forma que las futuras
generaciones las puedan usar para mezclar
rones y conseguir un añejamiento incluso
mejor, estas son nuestras bases centenarias
y más legendarias.
Elaborar un ron Legendario; es
“Alta Costura” , hecha a medida,
sin prisas, confeccionados
por manos artesanas y con los
más exclusivos materiales.

© 2026 Ron Legendario. Todos los derechos reservados.
Si crees que tu talento tiene el sello de la excelencia, queremos que formes parte de nuestra historia.
Cuéntanos qué tienes en mente, estamos listos para escucharte con la misma calma con la que añejamos nuestras barricas.